Tory lleva seis años trabajando en el ámbito de la medicina veterinaria. Le apasiona ser la voz de aquellos animales que no pueden expresarse por sí mismos y valora el compromiso de Anicira de ayudar a todas las mascotas y familias, independientemente de su situación o procedencia.
Lo que más le gusta de su trabajo es asegurarse de que cada paciente se sienta seguro y bien atendido; además, es conocida por brindar mucho cariño a todos los animales con los que interactúa. Fuera del trabajo, disfruta de la lectura y de montar a caballo, especialmente trabajando con caballos pura sangre retirados de las carreras en la disciplina de salto y *hunter*.
En casa, comparte su vida con un hogar lleno de mascotas rescatadas: dos perros —Hati, una mezcla de pastor alemán, y Oogie Boogie, un collie de pelo largo—, tres gatos llamados Sibba, Bodil y Zombie, y dos reptiles, Gengar y Bulbasaur.