Jessica forma parte del ámbito veterinario desde 2016 y aporta un enfoque amable y compasivo a su trabajo diario. Obtuvo su título de asistente veterinaria en 2015 y ha seguido ampliando sus conocimientos sobre terminología médica y cuidado de animales. Su experiencia ha reforzado su compromiso de ayudar a que todas las mascotas reciban la atención necesaria para llevar una vida más sana y feliz.
Para Jessica, es muy gratificante saber que puede marcar una diferencia en la vida de las mascotas y de las personas que las quieren. Trata a cada paciente como si fuera suyo, creando una experiencia positiva y reconfortante tanto para los animales como para sus familias.
Fuera del trabajo, Jessica disfruta pasar tiempo con Brutus, su pitbull adoptado, a quien ella y su familia acogieron hace dos años a través de la SPCA.