Del refugio al salón de clases
Katie Eppard ha estado buscando rescatar el perro ideal para poder ser entrenado ya que el Buró de Escuelas del condado de Rockingham voto para autorizar que perros de terapia sean traídos a los salones de clases. Cuando ella vio la foto de Maggie, inmediatamente se sintió conectada con ella.
“ Me enamoré de su lengua manchada y sus patas peludas y supe que su raza- German Shepherd and Golden Retriever- darían grandes cualidades para ser un perro de terapia, entonces puse la aplicación para ella y comencé a escoger un nombre”.
Maggie los recibió con tanto entusiasmo y mostró que ella tiene demasiado amor para dar. Katie y su esposo adoptaron a Maggie y comenzaron con su entrenamiento de inmediato. Ella comenzó justo desde las clases para principiantes hasta entrenamiento para perros de terapia en cuestión de meses.
Maggie comenzó a trabajar como perro de terapia en el salón de clases de su mamá en Febrero de este año. Su entrenamiento y trabajo duro dio resultados y ahora ella provee excelente confort y cuidado en tiempos de necesidad.
“ Maggie tiene una personalidad muy fuerte y divertida y tan graciosa que nos mantiene a todos riendo, pero ella también puede ser tan dulce y delicada. Una de mis cosas favoritas acerca de Maggie es su habilidad para diferenciar cuando es tiempo de juego y cuando es el tiempo de ser un calmado perro de terapia.” dice Katie. “ Su personalidad en la escuela y en la casa son tan diferentes, mis estudiantes no creen que ella sabe cómo ladrar porque claramente nunca la han visto hacerlo cuando hay ardillas en el patio.”
La historia de Maggie es una inspiración para todos los perros que son adoptados!