Apoya nuestra misión.
Dona para ayudar a que mascotas puedan acceder y costear la atención veterinaria que necesitan.
Un día normal se convirtió en una pesadilla cuando Pooh colapsó repentinamente. Su mamá lo llevó de inmediato al veterinario, donde encontraron una masa esplénica que ponía en peligro su vida. La cirugía de emergencia era la única opción, pero el costo era inalcanzable.
“Conduje desde Nueva York,” escribió la mamá de Pooh después de investigar opciones asequibles y encontrar a Anicira. Fueron 268 millas y 5 horas de camino para darle a su querido compañero una segunda oportunidad.
Gracias a la atención que recibió en Anicira, Pooh pudo someterse a la cirugía que le salvó la vida. Estos días disfruta de largos paseos, baby showers con su familia humana y caricias con la mamá que se negó a abandonarla.
“Convirtieron una de las experiencias más aterradoras de mi vida en un suspiro de alivio.”
Dona para ayudar a que mascotas puedan acceder y costear la atención veterinaria que necesitan.